miércoles, 9 de noviembre de 2011

UNA HOGUERA DE LUJO CON LAS BARADILLAS DEL SIGLO XVII DE LA CASA DEL CRISTO



¿Es un montón de leña? ¿Pertenece a uno de los muchos derribos de la ciudad? ¿Tiene dueño? En realidad ni es un montón de leña al uso, ni está en un derribo y su dueño, al menos sobre los papeles mojados que llamamos leyes, deberíamos ser todos los jerezanos o, al menos, los posibles dueños de ese engendro en que se ha convertido la Casa del Cristo.

Lo que vemos maltratado y tirado como si fuese basura es la barandilla original de dicha casa, una pieza original del siglo XVII y  de evidente valor,   como corresponde a su antiguedad, pues es o era, de la misma época que toda la construcción, hoy bastardeada e irreconocible.


Un elemento suntuario de caracter civil de los que quedan poquísimos y  que debió estar protegido como el resto de la casa. Pero como vemos, si no se cumplió esa protección con el edificio, pedir que se hiciese con la barandilla es como pedir la luna, sería cumplir la Ley de Patrimonio y el día  que eso ocurra no estaremos en Jerez, estaremos en Finlandia.

La foto procede de una página de facebook llamada "Cosas jerezanas que se han perdido con el tiempo" y cuyo autor trabajó en la obra susodicha. Su comentario:

"Ahora esa barandilla duerme en una nave de la ronda oeste y conociendo a mi ex-jefe como lo conozco,es capaz de tirarla o para leña para este invierno. "
Con el constructor  (si es que es el mismo al quien esta persona cita como a su jefe),  hablé yo, junto con el arqueólogo Diego Bejarano, antes de empezar la obra. Ambos le insistimos en el valor de la casa, de cada uno de sus elementos y, por supuesto, de la barandilla. El resultado es el de siempre: oidos sordos, pues ha sido sustituida por una más "costeada" de mármol, seguramente de ese que se pone en los panteones.
Porque eso lleva camino de ser esta ciudad: un panteón lleno de fotos de  edificios, retablos, esculturas, barandillas, jardines y tantas cosas más que ya no existen porque no supimos ni quisimos protegerlas.
Un cementerio de cemento, ladrillos de gafas y mármol. La celebración, a nivel patrimonial de los difuntos, oficiada por todos nosotros. Que el patrimonio jerezano descanse en paz, amén.


Esperanza de los Ríos.