jueves, 10 de febrero de 2011

CALLE DE LA JUSTICIA, CALLE DEL LADRILLAZO

Era una calle del casco histórico de Jerez, tenía casas señoriales del siglo XVII, de las cuales, alguna queda. Tenía casas populares, pero que también eran antiguas. Tenia una preciosa traza de raíz almohade, de directriz quebrada, para proteger a sus vecinos del viento y del exceso de calor en verano. Tenía paredes blancas, bajo las cuales se discernían los bloques de cantería y ladrillo que las constituían, formando espcios irregulares, orgánicos, vivos. Tenía, tenía, tenía....

De lo poco que conserva, emerge el ladrillazo brutal e impío al que Pacheco y comparsas se entregaron con un arrebato vesánico por el cual quisieron destruir Jerez para construir uno nuevo, a su imagen y semejanza: muy hortera, de ladrillos de gafas y cemento hidráulico, con suelos de marmol barato y fachadas diseñadas por Autocad por el delineante de turno. Arquitectura de mala calidad por sus diseños que, a veces, son pastiches que pretenden encajar y engañar pero que ni guardan las proporciones ni tienen el menor parecido con la realidad. Otras, son rupturistas de la estética que se debe guardar en estos lugares venerables.

Y quieren seguir, porque, como aún no tienen bastante, las constructoras siguen haciendo su agosto en este terreno de nadie que nuestro casco histórico.

Estamos hartos, esperamos que, antes o despues paguéis por esto, no os iréis de rositas.

Esperanza de los Ríos.