miércoles, 15 de septiembre de 2010

Esto no tiene remedio: El portero automático de Juan Grande (denuncia de un lector)

Otro amigo de nuestro Blog se asoma a nuestro correo para confirmar una vez más que la falta de respeto por el patrimonio histórico-artístico parece que no tiene remedio en esta ciudad y que no conoce de sectores sociales ni de estamentos.

Esta vez, la inquina de esta falta de sensibilidad y respeto la ha emprendido con la barroca portada (1654) de la histórica capilla de Nuestra Señora de los Remedios.
Codiciada desde sus remotos orígenes hasta la actualidad, esta iglesia no podía escapar tampoco de la codicia de la insensatez que machaconamente hace mella en nuestros elementos patrimoniales. Demos la palabra a José Ignacio Gómez Palomeque miembro de la Asociación Cultural Memoria Histórica Jerezana, autor de esta foto-denuncia:
"paseando por la calle Consistorio, recordando la época dorada del aperitivo en el bar Los Caracoles, observé cómo en la portada de la capilla de los Remedios, histórica y coqueta donde las haya, resaltaba en la misma piedra del intradós de acceso a la puerta, un telefonillo electrónico de esos que ponen en cualquier bloque de pisos o en un chalet supermegaguay. Mi asombro y mosqueo se abrazaron en un pis pas.

Quizás, allá a finales del siglo XVI, al hoy reconocido como hermano de los pobres Juan Grande, le hubiera venido bien el artilugio para abrir con premura y seguridad su pequeño hospital y no asomarse a las entonces tenebrosas calles jerezanas. Pero hoy... por favor.

Tendríamos que indagar qué cerebro de piedra ha dado el consentimiento, si es que lo ha habido, para incrustar en la histórica fachada dicho aparato.

Señores, que la comodidad no está reñida con la razón de la estética histórica".

Estamos totalmente de acuerdo.

Ahora, sólo cabe preguntarse qué clase de criterios maneja la Comisión de Arte Sacro del Obispado para permitir esta y otras controvertidas actuaciones sobre el patrimonio histórico-artístico eclesiástico.