domingo, 3 de julio de 2011

SIN NOTICIAS DEL PENDÓN (UN AÑO DESPUÉS)


      Fue uno de los primeros temas con los que abrimos este blog.  Un año después de que Diario de Jerez hiciera pública su desaparición, todos los esfuezos para localizarlo y para depurar responsabilidades han sido vanos. El ayuntamiento abrió una investigación y puso una denuncia ante el juzgado, pero éste la rechazó por no denunciarse a persona alguna. De este sutil y "letradístico" modo el Ayto. se quitó el "muerto" (y tan muerto) de encima. En diciembre, los miembros de este blog dimos nuestros nombres, junto con otras personas, para apoyar la denuncia inminente que el Ateneo pensaba interponer para aclarar el asunto. El archivo de la demanda del Ayto. la dejó en suspenso.

Quien redacta estas líneas no tiene duda que el único responsable de la desaparición, hurto, destrucción o como lo queramos llamar, es el Ayuntamiento. Es a éste a quien hay que denunciar de manera decidida, sin medias tintas.

Hoy, Arantxa Cala firma este artículo en Diario de Jerez, donde relata este año de  infructuosa "búsqueda" en torno a esta reliquia de nuestra Historia:



¿Dónde está el Pendón de la ciudad?

Un año después de que se desvelara la desaparición de la insignia del siglo XIV, pocos han sido los avances que se han hecho en su búsqueda · El nuevo Gobierno asegura que seguirá investigando.

Arantxa Cala. 03.07.2011
 
En el mes de julio del pasado año este Diario se hacía eco de la desaparición o pérdida del Pendón de la ciudad, del siglo XIV, de manos de Alcaldía. La insignia o estandarte de Jerez, que había sido conservado a lo largo de los siglos como un tesoro, se esfumaba como por arte de magia, aunque ya eran algunas las voces, incluso exconcejales socialistas, las que venían advirtiendo desde hace tiempo: “el asunto del Pendón es ya muy antiguo”. El suceso provocó que la entonces alcaldesa, Pilar Sánchez, pusiera patas arriba el Ayuntamiento, incluidos los polvorientos sótanos del Consistorio, pero la tela no aparecía por ninguna parte. Unos hablaban de robo, otros decían que si algún despistado, en los cambios de gobierno, confundió la reliquia con el trapo del polvo y lo tiró a la basura, sin más contemplaciones.


Para completar la escenografía, hay que recordar que desde 1594 hasta 1990 el ‘Rabo de Gallo’ estuvo saliendo en la festividad de San Dionisio. En 1991 salió uno nuevo de seda y bordado en oro, encargado por el Ayuntamiento de Jerez, debido al mal estado del original. El Pendón primero, custodiado durante siglos en la Catedral jerezana, fue entregado en bandeja de plata al alcalde de entonces, Pedro Pacheco Herrera, por el deán de la Colegial, José Luis Repetto Betes. Sin embargo, incluso los trabajadores más antiguos de la calle Consistorio no recuerdan que en Alcaldía hubiera estado nunca el lienzo. 


Nadie da crédito ni explicaciones a lo sucedido, ni tan siquiera los responsables que en 1991 tuvieron el peso de guardar “en algún cajón”, la pieza. Pilar Sánchez aseguraba hace 12 meses que durante su mandato “todo estaba inventariado”, y que sería el anterior regidor (Pedro Pacheco), el responsable de esta custodia.


El Ayuntamiento, en octubre de 2010, tras el fracaso de la búsqueda, decide dar un paso más y poner en manos de la justicia el asunto, sin embargo, este pasado febrero el Juzgado de Instrucción número 5 archivó la causa, “al no haber denunciada ninguna persona”. A pesar de todo, desde Alcaldía se aseguraba que se le pediría al juez que no parara la investigación. Pero la realidad es que  desde la fecha no se ha hecho nada por el Pendón, y así lo aseguran incluso exconcejales del último Ayuntamiento.


A la indignación de los ciudadanos, avergonzados por el escaso interés municipal hacia el patrimonio de la ciudad, se suma la de investigadores, expertos, historiadores, estudiosos y colectivos como la Asociación Cultural Histórica Jerezana y el Ateneo de Jerez. Éste último preparó una denuncia, aunque desde la entidad están pendientes de una reunión con el nuevo Gobierno local para tratar este tema, “que no se ha solicitado aún, y posiblemente se haga en septiembre, e inmediatamente se presentará dicha denuncia por hurto. Con todo, la Plataforma Para la Defensa del Patrimonio de Jerez  no tiene el tema olvidado, miembros de la misma han seguido haciendo investigaciones, aunque sin fruto alguno. Estos documentos, más la respuesta del Ayuntamiento (cuando la obtengamos) a la pregunta del Ateneo en el pleno sobre el paradero del Pendón el pasado septiembre, acompañarán la demanda ante el juez, en la que se pide responsabilidad a las personas que han ejercido la custodia de dicha pieza arqueológica, además de la mala gestión de los políticos que han debido preocuparse por ese patrimonio”, apunta el portavoz de la Plataforma, José Montero.


Incluso el delegado diocesano de Patrimonio, Enrique Soler, llegó a mostrar en su día su “rabia, por algo que ha estado custodiado durante siglos en la Catedral y en 20 años se pierde... La verdad, es de chiste, de serie de Los Simpsons. Parece cómico”.


Otra de las indignadas fue la actual alcaldesa, María José García-Pelayo, que entonces declaró a este periódico que desconocía que el Pendón estuviera bajo custodia de Alcaldía, incluso en los años que ella estuvo al frente del Ayuntamiento (2003-2005), y mostró su “sorpresa” por este hecho, “ya que el Pendón forma parte de la historia de la ciudad y no debe desaparecer así como así. El tema es para investigarlo y de hecho lo haré si alcanzo la alcaldía”. Sin duda, palabras que ahora deberá recordar. A este respecto, por su parte, fuentes cercanas a la Delegación de Cultura han asegurado a este Diario que está “entre los objetivos del actual Gobierno municipal investigar dónde está el Pendón. La intención es seguir investigando”.


Hay que destacar que el Pendón goza además de los honores de Capitán General con mando en Plaza y fue ganado a los benimerines en la batalla del Salado en 1340. También fue llamado ‘Rabo de Gallo’ por sus trece medias lunas. Este Pendón ha sido utilizado durante siglos y restaurado en varias ocasiones, ya que los malogrados nuevos pendones que se han ido realizando a lo largo de los tiempos nunca llegaron a utilizarse por diversas causas, por lo que había que recurrir siempre al original. Por ahora, esto no podrá ser.
     

Fuente: Diario de Jerez. 








   Os ofrecemos  seguidamente una síntesis sobre la historia del pendón en el que intentamos clarificar algunas confusiones que aún siguen circulando sobre esta interesante pieza de nuestro patrimonio:



síntesis de la Historia del pendón de Jerez de la Frontera.

            La noche anterior a la trascendental Batalla del Salado, librada en las cercanías de Tarifa en 1340 y en la que se puso fin a las incursiones mariníes en la zona -a partir de ella, Jerez empezará a despegar como ciudad- las huestes de Jerez y Lorca, dirigidas por el rey Alfonso XI, hacen una incursión en el real del rey moro, logrando traer como trofeo un pendón de una de las tribus que conformaban el ejercito benimerín, repartiéndose tela y el asta respectivamente entre ambas ciudades. El asta aún lo conserva la ciudad murciana. Hay que decir que se conservan diversos pendones ganados en esta batalla, de los más importantes se encuentran depositados en la catedral de Toledo.
           Este pendón, según informaba el padre Rallón, tenía trece lunas bordadas en oro sobre tela morada, "muy preciosa y muy rica y hacía unos tornasoles como las plumas del gallo, por lo cual después lo llamaron Rabo de Gallo”. Por el año 1466, estaba depositado en la iglesia de Santiago.
            El deterioro que sufría el “Rabo de Gallo” llevó a la ciudad en 1468 a mandar una comisión a Venecia para confeccionar uno nuevo. Éste se perdió en el año 1483 en la Batalla de las Axarquías.
            El “Rabo de Gallo” debió ser sacado, pues, nuevamente. Pero su estado no lo hacía digno para representar a la ciudad. Así, en el año 1489 se trae de Génova otro pendón, que costó 3.896 maravedíes, al que se le había añadido las armas reales y las de la ciudad. Sin embargo, fue perdido en el año 1596 en el saqueo de Cádiz por los ingleses.
            Por esta causa, el “Rabo de Gallo”, que desde entonces se conservará en la iglesia Colegial de San Salvador, tuvo que ser restaurado en diversas ocasiones para seguir cumpliendo con su cometido representativo. Hasta 1991 será el que se tremolaba en la fiesta del patrón de la ciudad, cada nueve de octubre.
Agustín Muñoz y Gómez a finales del siglo XIX nos hace una interesante descripción del pendón: "El actual pendón, sin embargo, conservado en la Colegial dentro de una caja hecha el año 1681, en el lugar preferente, o sea de la derecha, y en su parte superior, como para evitar por la colocación de nuevos deterioros, más ocasionados a suceder en la parte media o baja del pendón, hay zurcido, sobre la tela, un pedacito de otra más antigua, formada de un tejido especial y bello en que alternan sedas blanca, amarilla o dorada, y morada, semejando el color del tornasol".
            Según Segura González, las dimensiones primitivas de este trozo al zurcirlo eran de 10 centímetros de largo por 6 centímetros de ancho. Se conservaban, según este historiador, unos trocitos de 2 ó 3 centímetros en los que se advertía ser de un tejido especial, que parecía obra de tejido oriental, y debiendo ser considerado como los restos del original pendón Rabo de Gallo capturado en 1340.

Por tanto, del primitivo Rabo de Gallo sólo se conservaba una pequeña porción. El resto fue fruto de restauraciones posteriores, entre ellas, la que zurcirían las armas de la ciudad.  La desaparición de la pieza nos priva, posiblemente para siempre, de un estudio científico que hubiera permitido dilucidar estos extremos.


Juan A. Moreno.


El Pendón  expuesto en la Colegial. Al parecer en su extremo superior derecha se encontraba cosido un trozo del “rabo de gallo”. Foto: Archivo Mas.

Bibliografía.

MUÑOZ Y GÓMEZ, Agustín: El pendón de Jerez. Acuerdos capitulares y notas de su referencia, Jerez, 1892.
RALLÓN, Fray Esteban: Historia de la ciudad de Xerez de la Frontera y de los reyes que la dominaron desde su primera fundación, Universidad de Cádiz, 1998, vol. II, pp. 58-62.
GUTIÉRREZ, Bartolomé: Historia del estado presente y antiguo de la muy noble y muy leal ciudad de Xerez de la Frontera, Xerez, 1886, libro I, pp. 201-206.
Segura González, Wenceslao: Pendones de la batalla del Salado. Aljaranda. Revista de Estudios Tarifeños. Nº. 66. Tarifa 2007.