sábado, 16 de junio de 2012

PLAZA ESTEVE: SI SOLO FUERA ESTO LO QUE HAY QUE HACER EN JEREZ….



El proyecto de derribar el edificio de la Plaza Esteve a mí, personalmente, no me da ni frío ni calor. Reconozco que el edificio a demoler me parece bastante horroroso, muy feo y muy propio de la época en que se hizo. El Mercado de Abastos, mucho más vistoso y de mayor ambición formal, quedó, “gracias a él”,  parcialmente oculto e incompleto. Las personas mayores que conocieron este espacio en sus buenos tiempos pasados, comentaban constantemente lo fea que quedó la Plaza Esteve cuando se hizo “la cosa”.

Este problema, además de a Viollet-le-Duc, y sus reconstrucciones “en estilo”, no tan en desuso según vemos, me recuerda a otra polémica  reciente que se ha levantado en Florencia.  Como todos sabemos por la tele, en el Palazzo Vecchio se han encontrado restos de lo que podría ser el fresco perdido de Leonardo de la Batalla de Anghiari, oculto bajo otro fresco, el que hoy está visible, pintado por Salviati.  Inmediatamente ha surgido la polémica: ¿destruimos la obra de Salviati para salvar la de Leonardo? Ah… he ahí la cuestión…

Son dudas que asaltan, generalmente a los políticos empeñados en dejar una huella visible y contundente en las ciudades que pretenden des-gobernar. En lugar de cuidar lo valioso que poseen  y de que no se venga abajo lo poco que va quedando con interés, de que se abran los Museos y de que los barrios de  la ciudad y el casco histórico estén limpios y bien comunicados, accesibles para las personas mayores y para quienes viven lejos, tras huelgas eternas y reiteradas de autobuses,  se dedican, en cambio,  al “chocolate del loro”. Pero ese chocolate que da alergia y hace ronchas a la larga, sabe bien en el paladar, del que se cuelgan las medallas.

Yo comprendería esta situación y este planteamiento, si nuestra ciudad estuviese como debería de estar. Como están urbes de 21.000 habitantes que hacen que se te caiga la baba de envidia, sin ir más lejos, Marchena, en la Provincia de Sevilla, toda una lección para la soberbia ciudad de Jerez y sus despistados munícipes.

Sin ir más lejos, mostramos los contornos de la zona que se quiere intervenir. Hay unos “edifeicios” tan llamativos o más que el que nos ocupa: el de Ulloa Óptico en el Gallo Azul y el de Rianal en la Calle Santa María; éste podría competir con el de Onda Jerez, en Calle Caballeros por el premio a la edificación más fea de la ciudad. A Ulloa, sus dorados lo convierten en un retablo urbano post-Vaticano II.

Mientras, la calle Mesones podría figurar en algunas escenas de las películas expresionistas de Murnau, por su tétrico abandono y en la calle Santa María la casa que alberga el tabanco de “El Pasaje”, es del siglo XVII, como también es muy antigua y casi de la misma época la que hace esquina con Honda;   cualquier día las vemos en el suelo como a tantas compañeras, entre ellas  la ya amenazada de “La Giralda”. De igual manera,  la Farmacia de Figueroa, digna ésta de ser declarada BIC antes de que le hagan una reforma salvaje, languidece en una esplendida casa neoclásica  en un estado no menos lamentable.






En Sevilla fueron las Setas y su entorno sigue hecho una pena como antes de su perpetración.

Además, en dicha ciudad, se está volviendo a “rehabilitar”  el centro…ya sabéis, dejando vacías las casas antiguas y dejando sólo las fachadas…quien avisa no es traidor.

Pensábamos que, tras la restauración de los Claustros de Santo Domingo y el Museo de la Catedral, Jerez iba a ser un pueblo normal. Pero como siempre, nos hemos vuelto a equivocar.

Esperanza de los Ríos


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