viernes, 28 de diciembre de 2012

2012, un año en imágenes



When I am laid, am laid in earth, May my wrongs create
No trouble, no trouble in thy breast;
Remember me, but ah! forget my fate,
Remember me, remember me, but ah! forget my fate.

Cuando yazga, yazga en la tierra, que mis errores
no causen cuitas a tu pecho; 
Recuérdame, pero ¡ah! olvida mi destino; 
Recuérdame, recuérdame, pero ¡ah! olvida mi destino. 


Esta hermosa y dramática aria de la ópera "Dido y Eneas" de Henry Purcell (1682), que preludia el suicidio de su protagonista, ha sido la pieza que hemos elegido para acompañar esta selección de fotografías con las que recordar el año 2012 en nuestro blog. Nuestra visión no puede ser alegre. Como Dido, el patrimonio jerezano también se lamenta ante una inminente muerte, una agonía de la que todos somos, en menor o mayor medida, cómplices.

El año que acaba ha tenido algunas luces y muchas sombras para nuestro patrimonio. Entre los aspectos positivos hay que situar las reaperturas, tras años de demora, de dos espacios tan importantes como son el Museo Arqueológico y Los Claustros de Santo Domingo. En este último caso, sin embargo, su recuperación nos produce una sensación agridulce ya que, como denunciamos en su día en el blog, la restauración ha dejado que desear en determinados aspectos y, por otro lado, tampoco nos convence del todo esa función multiusos y la aparente improvisación con que ha sido reabierto.

Otro hecho digno de resaltarse como excepción es el movimiento vecinal creado en torno al barrio de San Mateo. Nacido en un principio para dar respuesta a un hecho concreto como el botellón, es una iniciativa que pretende buscar soluciones a nuestro degradado casco antiguo.  Por ello, reiteramos nuestro aplauso y apoyo. 

En la medida de nuestras limitadas posibilidades, durante este año el blog ha intentado apoyar, de hecho, a todas aquellas personas o instituciones que nos lo han solicitado. En este sentido, no podemos olvidar casos aún por resolver como los de los jóvenes del Corral de San Antón o el de la cada vez más preocupante ruina del Sagrario de San Mateo. Ojalá el próximo año traiga soluciones para ambos casos, al igual que para la iglesia de Santiago, triste protagonista de nuestras últimas entradas. 

No puedo terminar sin dar las gracias, en mi nombre y de mis compañeros, a todos aquéllos que nos habéis acompañado leyéndonos aquí, enviándonos correos y mensajes de apoyo, opinando a través del grupo de facebook y participando en las distintas rutas de la Barbarie (este 2012 organizamos tres, que discurrieron por otros tantos barrios de la ciudad: San Miguel en Enero, el entorno de la Catedral en Julio y Santiago en Noviembre). Sin vosotros, sin vuestro aliento, este blog no tendría sentido y ya hubiera perecido como aquella mítica Dido...

Por eso, a pesar de que la situación no invite precisamente a la euforia, acabo deseando a todos que el año 2013 sea mejor que este para nuestro patrimonio y para todos vosotros. 

José Manuel Moreno.