jueves, 23 de agosto de 2012

LA RUTA DE LAS PICTO-BASURAS: INVENTARIO INFORMAL DE LOS EFECTOS DE BOTELLONAS, BOLIZAS Y VECINOS MALEDUCADOS EN EL ENTORNO DE LA CIUDAD.









La Ruta Virtual que hoy os invito a seguir no es bonita  ni gratificante, más bien es ruidosa y huele fatal con el calor que hace. Pero es necesario seguirla porque vamos a inventariar, informalmente, algunas de las zonas mas sucias de nuestra ciudad, no todas en el casco histórico, porque la suciedad y la basura, como la mala educación y su asociada, la botellona, son democráticas, sus protagonistas son tanto de colegios de pago como de los públicos.   Tampoco el "arte pictórico", ahora llamado "grafitti", se detiene ante nada, tampoco distinguen edificios históricos ni bloques de vivienda normalitos sino que cualquier pared sirve para ensuciarse; en la mayoría de las ocasiones se codea, como hemos dicho, sin problemas con la basura y el ruido, como en una alegoría contemporánea del incivismo.



El recorrido se inicia en la Avenida Alvaro Domecq, zona de hoteles de lujo y, coincidentemente, camino del "botellodromo".

En la única urbanización de esta vía que no está rodeada de rejas, se encuentra la Plaza Hauríes que, a veces, está decente. Detrás de ésta existe una calle trasera  a trasmano,  a oscuras, llena de arboles y con soportales abiertos, que cuenta con la visita de los botelloneros que no quieren llegar al parque, muchos menores de edad, que se reunen a diario hasta las tantas y que van dejando tras de sí los restos que estáis viendo.

Esto se soporta desde hace unos veinte años, desde la inefable época de Pacheco y sus asociados cofrades, entonces fue cuando se instalaron a empinar el codo en esta zona los jovencitos amantes de molestar al prójimo con sus gritos etílicos y sus peleas. 

Cuando  algún vecino desesperado llama a los municipales éstos  tardan tanto que puede pasar de todo y a los precedentes de lo ocurrido en el botellodromo "oficial" me remito.


Y ya veis el resultado, tanto en cuanto a respeto a la convivencia se refiere, como en lo higiénico (además de lo que vemos, los vecinos de los pisos bajos tienen que tirar cubos de agua con lejía a la plazoleta  para aliviar el olor a orines)  y en lo artístico, todo es "muy guay", como ellos mismos, niños de colegios de pago en este caso y superpijos. 

Y conste que los impuestos que en esta zona se pagan al Ayuntamiento no son precisamente baratos, de forma que el barrio, más degradado cada vez, se está quedando con menos vecinos cada año.

Es curioso que la prensa local que tanto denuncia estas situaciones, acerca de este barrio no haya escrito ni un solo artículo que yo sepa, a pesar de que, como evidencia la "rotulación", estamos "colonizados".




El camino hacia el centro, por la Avenida, se ve amenizado por ciclistas que circulan por la acera y niñatos sin camiseta y en monopatín a toda leche, cuando no están destrozando el suelo y los escalones de la Plaza del Caballo a pesar de la prohibición que Sánchez puso en su momento, jamás respetada a pesar de las quejas de los vecinos.

La calle Sevilla también se ve ornamentada por muestras del llamado arte callejero de la autocomplacencia, que es el "graffitti-firma". Cualquier lugar sirve y los escaparates de los negocios arruinados o las columnas de los ladrillazos que fueron estos pisos, también tienen gran utilidad.

Por cierto, los pavimentos de esta calle, tan supuestamente de "alto standing", son de los mas sucios de la ciudad, observenlos cuando caminen por ellos y rogad porque ninguna pertenencia se os caiga al suelo, tantos son los microbios y bacterias que deben residir habitualmente en él.



















También podemos observar un curioso "cenicero arquitectónico", un pequeño espacio entre dos columnas donde los fumadores tiran sus colillas, al lado de la heladería y cerca del bar.






Entre los muchos tipos de basureros urbanos que hemos encontrado, tanto el de la calle Sevilla como el siguiente,  que hemos descubierto en este señorial edificio frente al Mamelón, podrían denominarse "criptobasureros" o sea, "basureros escondidos", pues son lugares rebuscados que los ciudadanos usan para ocultar sus residuos callejeros o por falta de papeleras o de ganas para llegar hasta ellas, estirar el brazo y tirar "dentro" lo que sea.

Vemos un precioso edificio, con una parte muy arregaldita y otra que lo está menos. Si nos acercamos a mirar la puerta de cerca, observaremos unos huecos entre esa parte delantera de palitos y el portón.  ¿Verdad que es original? Pues mieren lo que hay en tan angosto espacio: latas de cocacola, papeluchos y sabe Dios que más cochambres... Eso es ser imaginativo.


Cruzamos hacia la calle Piernas, perdón, quiero decir Guadalete, y nos dirijimos hacia Mercadona, empresa ejemplar en muchos aspectos, pero en nuestro caso aún más, por la utilización de estas magníficas bodegas para sus instalaciones.

Sin embargo, en los locales vacíos que existen en sus laterales y que están a cargo de "Mister Casa", qué casualidad, los transeuntes y posibles compradores de la zona, así como bolizas o botelloneros múltiples, también han dejado su sucio rastro que indica que la educación que se da en los colegios ha servido de bien poco. En el interior de uno de estos recintos encontramos una cripta lóbrega, llena de tiestos que huele fatal.

Asomándonos a los huecos que dejan las rejas, nos volvemos a encontrar con unos mini-basureros de lo más coqueto, parecen de juguete, que monos... 

Desde luego, la gente que los ha producido es muy guarra, pero es que tampoco se limpia. 

¿Y limpiar para que, si los van a volver a guarrear?






Seguiremos hablando de basuras y en la proxima entrada, empezaremos la Ruta, en la calle Ídolos,  y otras aledañas....como si fuesen restos de un fabuloso botín para arqueólogos (no expulsados del Ayuntamiento) del futuro.

Jerezanos, ¡¡¡¡¡¡a no ensuciar!!!!!

Esperanza de los Ríos





2 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que tengo que reactivar mi blog
http://sherrytown.wordpress.com/

Jerez, Patrimonio Destruido dijo...

En varias ocasiones entré en tu blog y me pareció muy interesante. En efecto, creo que debes vovler a darle vida, hacen falta muchos blogs como éstos porque ni la gente se acaba de enterar ni los políticos tampoco.

Esperanza