
En la entrada del 30
de Junio me recreaba en los dorados pastizales brotados en esta antaño hermosa
calle devastada por un alcalde y una empresa constructora que murió de éxito y
avaricia, hoy, escenario de una guerra sin contendientes.
Las escombreras
de los que fueron paredes de bodegas formaban altos montones, casi tan
altos como la cercana torre de la muralla o como un pretérito zigurat
mesopotámico; el clima y la fértil tierra jerezana propiciaron que se cubriese
de fecunda vegetación la cual, a su vez, hubo de propiciar el nacimiento de
múltiples especies animales. Fue como un Big-Bang, el origen de la vida, con
“Bosón de Higgs” incluido, transformándose dicho solar en una reserva forestal
urbana y silvestre.

Fieles al lema de Luis
XIV de Francia, “Laissez faire, laissez passer, le monde va de lui même”:
“Dejad hacer, dejad pasar, el mundo marcha solo” (me disculpo por los posibles
errores ortográficos cometidos), posteriormente emblema del liberalismo político
decimonónico, hoy es indicio de una Administración que espera que
las cosas se arreglen solas, sin escuchar a sus vecinos que, sin duda,
debieron protestar por lo inadecuado de esta reserva ecológica urbana, a la que
muchos otros ciudadanos irresponsables y bolizas múltiples, contribuyeron con
sus variadas basuras de tipo festivo y corporal, así pues, en
consecuencia nadie hizo nada, con lo cual la vida siguió su curso, lento
e inexorable.
Y como la vida cumple
su ciclo, también llega la muerte. En este caso por la mano justiciera de los
Cuatro Jinetes del Apocalipsis, que, con su fuego, su horca, su guadaña y
sus bubas, parece haber cruzado este desgraciado solar jerezano, antaño hermosa
calle y hoy pasmo de los turistas que lo cruzan y se sorprenden al ver el
estado en que se encuentra, impensable en sus países, tal vez menos ricos
en Patrimonio, pero donde los ciudadanos y sus políticos electos cuidan mejor
su Historia.
Entre los visitantes
que dejaron su huella en esta calle, citaré a uno, no por sabido menos temido
y que a todos nos espera antes o después, pero cuyo tránsito
por la calle Cordobeses salta a la vista:
“Después que abrió el
Cuarto sello oí una voz del cuarto animal que me decía: “Ven y verás”: Y he ahí
un caballo pálido y macilento: cuyo jinete tenía por nombre Muerte, y el
infierno le iba siguiendo” (Apocalipsis, 6,1.9)
Las imágenes del
estado en que se encuentra esta zona se explican por sí mismas y la hermosa y
espeluznante estampa de Alberto Durero, de su Apocalipsis xilográfico de 1498,
nos invita a pensar en lo que seguimos haciendo con nuestra
destrozada ciudad, arrasada por la especulación, la ignorancia de muchos
propietarios, la incuria de otros, el vandalismo ciudadano, la
desesperación de quienes, a pesar de pagar impuestos, no tienen en sus casas
las condiciones higiénicas necesarias para vivir con un mínimo de dignidad al
tener un vertedero-botellodromo al lado y la estulticia de unos
políticos que ahorran dinero eliminando la Unidad de Arqueología de la Delegación
de Urbanismo, dejando aún más indefenso nuestro Patrimonio.
Termino volviendo al
Apocalipsis con la promesa de una ciudad al menos, limpia: “Y vi un cielo nuevo
y una nueva Tierra. Porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron y
ya no había mar. Ahora pues…vi la Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, descender
del cielo, por la mano de Dios, compuesta como una novia engalanada para su
esposo” (Apocalipsis, 21, 1.2).
Con un Jerez limpio,
con un Patrimonio cuidado y unas Leyes que de verdad se cumplieran, nos
conformábamos muchos.
Esperanza de los Ríos.
6 comentarios:
Habría que ver el proyecto para este solar (creo que estaba previsto hacer una calle por medio). Pero seguro que será respetuoso con el lugar y su idiosincrasia.
Hacer una calle por medio ya hubiese significado una alteración de la trama urbana, puesto que al ser la zona de mayor antiguedad de Jerez y siendo su trama de origen almohade, como he escrito otras veces, las manzanas son muy grandes y compactas para poder cerrarse por la noche y defenderse de posibles atacantes.
Así, que en mi opinión, el respeto por la idiosincrasia y el lugar no parece excesivo.
De todas formas, desde el punto y hora en que se hizo el derribo ya quedó patente la declaración de intenciones por parte de los constructores y de urbanismo por consentirlo.
¡Pero gracias a Dios, hay un POGOU que proteje el casco histórico¡
Por eso existe este blog, por exceso de respeto a sitios como éste.
Esperanza de los Ríos.
Afortunadamente tenemos un PGOU implacable contra las malas prácticas urbanísticas.
Puede estar segura Dra. De los Ríos que la futura construcción no retranqueará fachadas ni modificará las dimensiones de la calle, más allá un pequeño acerado, por lo demás tan necesario para esta angosta y transitada calle.
Tenga por seguro que el recubrimiento de la edificación será respetuoso con tan pintoresco entorno, aunque actualizando como es preceptivo por las legislación: utilización del tradicional zócalo de plaquetas cerámicas, empleo de colores pasteles de pintura ignífuga, utilización de metal para puertas, ventanas y claraboyas para dar un mínimo look de construcción actual y evitar, así, el vulgar pastich.
En ningún caso, la linea de fachada superará a las de las construcciones del entorno. Salvando un pequeña terraza-mirador retranqueada, para evitar el mínimo impacto visual, y que permitirá disfrutar de magníficas vistas del caserío y de las iglesias del todo el centro.
Creo que así mejorará el centro histórico, su rehabilitación. los centros histáricos deben ser lugares para vivir, no sólo para admirar la riqueza patrimonial. Trabajemos juntos para conseguirlo.
Un Cordial saludo.
Veo que es usted el arquitecto redactor del proyecto.
Por desgracia, desaparecido lo que había y que nunca debió desaparecer, cualquier cosa que hagan no podrá devolver el inmenso valor histórico de esta calle ya perdido para siempre.
De todas formas, creo que el actual PGOU había prohibido los áticos incluso retranqueados, supongo que conocerá usted nuestras entradas respecto al que se ha hecho junto al Sagrario de San Miguel.
En fin, otra calle original perteneciente a nuestro Patrimonio que hemos perdido los jerezanos, de eso no nos podrá consolar nadie.
Espero que lo comprenda, al menos si es de esta ciudad.
Cordialmente:
Esperanza de los Ríos
Desafortunadamente no soy el arquitecto redactor. Quizá no recuerde el estado de ruina de la bodega, que tuvo que ser incluso apeada a la bodega contigua para evitar que el muro externo cayese sobre la calle. Estuvo así algún tiempo. El proyecto obtuvo la pertinente licencia de GMU antes de la aprobación del actual POGou.
Si tiene alguna aportación será bien venida.
Saludo.
JL. Atinorregui.
Sr. Atinorregui:
Usted sabe tan bien como yo, que si los edificios se cuidan, no se caen, aunque sean muy antiguos: ahí estan el Partenón, las Pirámides y hasta Stonehengue.
El caso de Jerez ha sido el del empobrecimiento genralizado, el abandono del centro y el de la imposición de un modelo de ciudad basado en el anglosajón, que ha llevado al abandono del centro y a la pérdida de función de tantos edificios emblemáticos, como sus bodegas.
Todo esto iba unido a la desidia genralizada del jerezano y su renuencia a protestar, en muchos casos, también por ignorar lo que valía su Patrimonio Histórico.
Las leyes de Patrimonio de Andalucía proteje la arquitectura industrial, pero como vemos en este y en tantos otros casos, esa legislación no se ha cumplido.
De ahí el deterioro y pérdida de tantas construcciones únicas de nuestra ciudad, como este caso.
Pero ya que la calle se destruyó y su esencia ha desaparecido, espero y deseo que lo que se edifique esté en consonancia con el entorno en que se encuentra.
Espero que se haga algo digno del lugar, del Palacio de Riquelme que es su vecino y del torreón del XIV-XV que tiene enfrente.
Es mi ciudad y mi obligación de historiadora del Arte, es luchar para evitar mas desastres, hasta donde me sea posible.
Cordialmente:
Esperanza de los Ríos
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